SOBRE MÍ

FOTOGRAFO DE BODAS, DISTRITO FEDERAL

 

Quiero contarles un poco acerca de mí. 

 

Soy cubano, pero hace un par de décadas decidí viajar a México en busca de libertad y nuevos horizontes teniendo como sólida premisa encontrar la felicidad y puedo decir con certeza que mi meta se ha logrado con creces: México es un gran país.

 

Trabajé como educador muchos años, también en Cuba fui maestro por lo que he sido afortunado por tener la oportunidad de dar un poco de mí a la vida de muchos niños y niñas, la mayoría son hoy hombres y mujeres y eso me llena de orgullo.

 

Aquí en México conocí a Flor, quien hoy es mi esposa y también asistente, o sea, que somos un matrimonio que se dedica a hacer fotos de bodas

 

La fotografía siempre ha estado presente en mi vida. En las fiestas, los viajes familiares, en todo momento era yo "el de la cámara". Hacer fotografía era mi verdadera pasión y un buen día decidí hacer de ella mi modo de vida. Me fascina hacer fotos de paisajes, fotografía urbana, etc, pero siempre tuve claro que lo mío era el retrato. Fotografiar a las personas en su cotidianidad es lo que realmente me apasiona.

 

Debo confesar que cuando mis amigos me decían "deberías dedicarte a fotografiar bodas" mi respuesta siempre era negativa porque recordaba el álbum de bodas de mis padres y, la verdad, aparte de su valor sentimental, era bastante aburrido verlo porque todas las fotos eran prácticamente iguales, todas en un mismo sitio y sólo cambiaban los personajes, excepto los novios que aparecían en casi todas las imágenes.

 

Un día por casualidad llegué a la página del fotógrafo británico Jeff Ascough y al ver su manera de fotografiar me enamoré de las bodas y desde entonces busqué dedicarme a esto y esta profesión me ha dado las mayores satisfacciones fotográficamente hablando.

 

Fotografo de bodas en la Ciudad de Mexico
Fotografo de bodas en la Ciudad de Mexico

Descubrí que las bodas son situaciones únicas en las que ocurren emociones y sentimientos legítimos, las sonrisas, las lágrimas, los abrazos, los gestos que suceden en una boda son auténticos por naturaleza y tener la oportunidad de fotografiar a seres humanos que se muestran tal y como son es una  oportunidad única para mí.

 

Vean la foto que está aquí a la izquierda: la mirada espontánea de esta novia sin poses ni premeditación, capturar ese momento que no se repetirá jamás resulta para mí un privilegio indescriptible.

  

Es muy emotivo cuando las parejas de recién casados tienen por primera vez el álbum de su boda frente a sus ojos. Verlos revivir la felicidad del día más importante de sus vidas no tiene precio y ojalá pueda fotografiar también el tuyo. GRACIAS de todo corazón por la oportunidad.

 

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